Cómo Podar Puede Traer Esperanza y Crecimiento

Uno de mis recuerdos favoritos de los rosales de mi Abuelo Papaw.  Esos rosales son algunos de los más increíbles que he visto en mi vida. También me acuerdo que mi Papaw se vestía de pantalones cortos, calcetines blancos y altos, y usaba zapatos negros de vestir cuando cortaba su pasto ¡Era su fama de moda!

 
 



Un verano, cuando yo tenía unos 12 o 13 años, estaba ayudándole a mi Papaw con quehaceres. Él agarró un par de podadoras y comenzó a podar un hermoso rosal de rosas rojas.



Yo, pensando que mi Papaw se había vuelto loco, le pregunté "¿Qué estás haciendo?"



"Podando." Mi Papaw era un hombre de pocas palabras. Pero cuando él tenía algo que decir, era algo para escuchar.



"¿Lo vas a cortar? ¿Pero por qué?" De repente, yo, un niño de secundaria que no le importaba nada estaba ¡luchando por la vida de este rosal! Lo que dijo a continuación nunca lo olvidaré.



Él respondió: “Desde que planté este rosal, que no medía más de un pie de altura, cada año lo he podado.  Si no hago esto, tan grande como esta este rosal ahorita, es lo más grande que va a llegara a crecer y eventualmente comenzará a morir. Los rosales solo pueden crecer cuando se podan porque es lo que promueve el crecimiento."



Fue una lección que no entendí completamente hasta que leí el libro Cambios Necesarios. Henry Cloud utiliza este mismo ejemplo para describir los cambios y su importancia para el crecimiento, tanto personal como en los negocios.



Cuando un rosal se poda, empieza un cambio proactivo. Se hacen cortes intencionales de ramas y brotes en 3 tipos de categorías:



1. Brotes o ramas sanas que no son las mejores (los rosales producen más brotes de los que la vida de la planta pueden sostener)



2. Ramas enfermas que no van a mejorar (esto permite a la planta verter aún más vida en los brotes sanos).



3. Las ramas muertas que están ocupando el espacio necesario para que las sanas prosperen (las ramas sanas necesitan espacio para alcanzar todo su largo y altura).

Aquí hay una gran pregunta que hacer antes de despegar con un par de podadoras:

"¿Cómo se ve un rosal sano?"

Haciendo la pregunta de otra manera, ¿Que es la meta? Ya sea en tu vida o respecto a los  negocios, si no pasas tiempo para obtener claridad sobre el futuro que deseas, estás creando cambios sin propósitos. Tu rosal será un desastre. Si estamos hablando sobre tu vida o sobre un miembro de tu equipo o de la cultura que quieres crear, descubrirás resultados similares.



“Si puedes ver que los cambios son ocurrencias normales y son parte de la vida y del negocio, sólo entonces, puedes alinearte bien con los cambios cuando se presenten ... Si una situación es normal, esperada y conocida, el cerebro humano automáticamente se mueve para participar. Pero si el cerebro interpreta la situación como negativa, peligrosa, incorrecta o desconocida, la respuesta a la situación es de luchar o escapar y nos aleja del problema o comenzamos a resistirlo. La acción se detiene o va automáticamente a la dirección opuesta. Ponte a ver los cambios como algo normal, esperado e incluso algo bueno, y los abrazarás y tomarás medidas para iniciarlos. Los verás como un regalo doloroso.”

- Henry Cloud, Cambios Necesarios



Veamos algunos ejemplos de la vida diaria y en situaciones de liderazgo donde pueden ocurrir oportunidades en que podar es necesario.



En La Vida

Cuando piensas en tu vida, ¿qué recursos tienes: tiempo, energía, talento, emociones, dinero? He hecho ejercicios con mi dinero y mi tiempo para ver cómo los estaba usando. Lo que me di cuenta es que cuando no soy intencional en donde los estoy invirtiendo terminan en áreas y cosas que en realidad no me ayudan a desarrollarme hacia el hombre, el esposo, el padre y el amigo que creo que Dios me está llamando a hacer. Y llega a crear caos, confusión y estrés para mí y para todos a mi alrededor.



¿Y tu? ¿Qué es lo más importante para ti? ¿Qué quieres poder decir sobre estas cosas al final? Este es un gran primer paso para aclarar una visión. Luego, tienes que ser realmente honesto contigo mismo. ¿Hay algo en mi vida que me esta impidiendo que me desarrolle en la persona que debo de ser?



Cuando hablamos de ramas enfermas y muertas en nuestra vida personal, a veces aparecen como un hábito, una adicción, una actitud o un comportamiento. Estas son cosas que impiden el crecimiento y algunas incluso pueden ser perjudiciales para nosotros y para quienes nos rodean. A veces, es una relación con alguien cuya vida está yendo en una dirección diferente a la que tu quieres llegar. A veces, estas relaciones pueden ser abusivas, ya sea emocional o físicamente, y se necesita poner un punto final, pero muchas veces es muy difícil iniciarlo.



No hay nada fácil en estos cambios. Si alguna vez has dejado una adicción como el alcohol o la pornografía, o has puesto límites o terminado una relación no saludable con alguien, sabes exactamente a qué me refiero. Incluso los comportamientos como terminar de ver la televisión durante muchas horas cada noche o mantenerse alejado de las redes sociales a veces pueden ser como tratar de romper una adicción crónica. ¿No me crees? Entonces intenta desconectarte de esos comportamientos durante una semana.



Como parte de mi trabajo, tengo la oportunidad de acompañar a las personas mientras navegan cambios en sus vidas. Uno de los cambios que me ha impresionado más sucedió hace unos años cuando una mamá tuvo que ponerle un punto final a su hijo de 26 años que había desarrollado una dependencia poco saludable en ella.  Por su parte, la mamá podía ver que ella había dejado y más bien, habilitado que esta dependencia ocurriera. Ella le dijo a su hijo que lo amaba y que creía en él, pero que él tenía 90 días para encontrar un trabajo y un lugar donde vivir. Él se sorprendió y no habló con ella durante unas semanas, hasta que llegó a casa después de una entrevista de trabajo y le agradeció por haberlo ayudado a ver la realidad. Ella no tuvo que rechazarlo o sacarlo de su vida por completo.  Ella solo inició un cambio de comportamiento, para ambos. ¡Ahora el muchacho está prosperando, conoció a su ahora esposa en el nuevo trabajo y ahora ella disfruta de sus nietos!



En Liderazgo

También hay cambios necesarios en los negocios y en posiciones de liderazgo. Se aplican los mismos principios: ¿Como debería de verse la empresa, el departamento, o el equipo en el que estás? ¿Hay algo, alguien, o algún comportamiento que esté impidiendo ese crecimiento?



Mientras estaba en la universidad, dirigí un equipo de 14 personas en un restaurante que manejaba. Uno de mis empleados tenía una familia joven en casa y todo el potencial del mundo. Yo quería mucho que este muchacho fuera exitoso. El problema era que este empleado le costaba mucho llegar al trabajo a tiempo. Y luego cuando estando en el trabajo siempre estaba en su teléfono y completamente desaseado. Pasivamente traté de hacer algo, pero finalmente tuve que ponerle un punto final porque los otros 13 miembros del equipo buscaban que yo fuera el líder que necesitaban.  Nuestro equipo estaba sufriendo igual que nuestra cultura.



Finalmente tuve la conversación que fue de unos seis meses en espera. En lugar de decirle todo lo que no hacía bien (esa era una lista larga ), le di las opciones hacia un camino de éxito. Le dije que creía en él, pero que no iba a aceptar que su comportamiento siguiera. Le dije lo que yo esperaba de todos los miembros de nuestro equipo y que él no era la excepción.



Establecimos un plan. Me dijo que entendía y tenía claridad en cuanto a las expectativas, y pusimos una fecha en cual íbamos a juntarnos a ver cómo estaba funcionando el plan. Fue la primera vez que recuerdo haber aprendido sobre el término "Responsabilidad Compasiva" en liderazgo. Trataba de vivir mi fe y de poder "amar a la gente", y a la misma vez dejar que él fuera responsable por sus acciones y decisiones. Yo había luchado para encontrar este equilibrio, pero sabía que si no podía resolverlo, habría un punto final en el futuro y probablemente sería el mío.



La primera semana después de nuestra junta fue increíble. El muchacho llegaba a tiempo, hacia su trabajo y parecía estar haciendo el esfuerzo para cambiar. Pero al final de la segunda semana, algunos de los mismos comportamientos antiguos comenzaron a aparecer. La tercera semana fue peor. Lo llamé a la oficina cuando llegó 45 minutos tarde al trabajo. No estaba enojado con él. Solo que me molestaba tanto que él estaba haciendo estas decisiones. Le dije que creía en él y pensé que tenía la oportunidad de un gran futuro. Solo que simplemente ese futuro no iba ser con este empleo.  



Imagínese la mezcla de Hulk y un tornado, y luego agregue un enojo espantoso y todo eso dentro de un negocio lleno de cajas de pizzas hasta el techo. Este muchacho me maldijo por un lado y por el otro. Con la cara roja, dejó un desastre al salir y cerró la puerta a golpes. Miré a mi asistente y le dije: "Creo que me fue bien."



Durante las próximas semanas, varios miembros del equipo me agradecieron en privado. Me di cuenta de que al no haber puesto un punto final, estaba yo creando una cultura que de ninguna manera reflejó lo que yo quería para el negocio. Estaba retrasando el crecimiento de ese equipo, hasta el punto de que algunos dijeron que ya habían estado buscando otro trabajo. Nuestro equipo respondió teniendo los mejores dos trimestres que la tienda había tenido. Dejé ese trabajo para venir a Simmons, pero creo que Dios me permitió tener esas experiencias para prepararme para el trabajo de Capellán.



Me encontré con ese muchacho hace unos años. Él pudo regresar y terminó la universidad y, finalmente, su maestría. Se disculpó por "actuar como un niño" ese día y me dio las gracias por despedirlo. Le pregunté a qué se refería. Dijo que era la primera vez que alguien se preocupaba por él lo suficiente como para tener una conversación difícil y pedirle cuentas. Ese final le dio la oportunidad de un nuevo comienzo.



¿Esperanzas o Sin Esperanzas?

Esta es realmente la pregunta clave cuando se trata de los cambios necesarios: ¿Todavía hay esperanza? Como cristiano, tuve dificultades con la situación anterior porque quería que el muchacho hubiera tenido esperanza de poder resolver su situación. Pero en realidad no había nada que apuntaría a que esto fuera más que un deseo. Yo no lo estaba amando al permitiéndole seguir comportándose mal, yo estaba siendo egoísta y me estaba protegiendo al ser pasivo y no lidiar con el problema. Yo estaba tratando de fabricar la esperanza, cuando era realmente imposible para él continuar trabajando allí y tener éxito.



¡También he sido testigo de relaciones y miembros del equipo que parecían sin esperanzas, que optaron por terminar con ciertos comportamientos y hábitos que les permitieron volver a entrar en un matrimonio o un equipo y prosperar! Desearía poder contarles todas las historias que he presenciado desde que estoy en Simmons sobre las vidas, los matrimonios y las carreras que se han transformado positivamente porque estaban dispuestos a hacer el duro trabajo de podar lo que ya no funcionaba.  



Si estás considerando un cambio, te animo a orar acerca de la situación antes de actuar. Ha habido momentos en mi propia vida en que las cosas parecían poco prometedoras, pero que solo yo tenía que extender mis manos y entregárselas a Dios. He visto como Él ha traído sanidad, perdón y ha restaurado relaciones cuando pensé que no había esperanza. Él también me ha animado a través de algunos cambios muy difíciles. El beneficio de la perspectiva es que puedo mirar hacia atrás y ver el crecimiento que se produjo como resultado, y estoy muy agradecido de que Él me haya dado el valor en tiempos de miedo y he podido podar lo que no era saludable o lo que era dañino.



Para aquellos de ustedes que tienen un cambio por delante, no dude en comunicarse con un Capellán y permítanos caminar a su lado a través de esto. Los cambios son lo suficientemente duros. No tienes que hacerlo solo. Estamos aquí para ayudar.



"Sin podar, los resultados de sus esfuerzos serán promedios. No promedios en comparación con otras personas; promedios comparado con lo que podría ser o lo que podría hacer: promedios comparado con su propio potencial.

- Henry Cloud, Cambios Necesarios.