Servir a través del acto de recibir

Mi esposo, Alston, había estado en el hospital durante dos semanas de lo que se convertiría en una hospitalización de 57 días. Fue un día emocionante porque pensamos que estaríamos al punto de mudarnos a un hospital de rehabilitación, pero no fue así. Durante ese día, me tomé un tiempo para reflexionar sobre las dos semanas que habían pasado y me di cuenta de que estaba luchando con un concepto que era algo extraño para mí ... recibir ayuda. Una parte importante de mi vida ha consistido en poder servir a otros y proporcionarles cualquier ayuda.  Siempre me he sentido muy cómoda en desempeñar ese papel. Pero las cosas cambian cuando estás en un hospital y realmente necesitas ayuda.

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La lucha para recibir ayuda ya no es tan dificil. Creo que eso cambió cuando pude ver que recibir ayuda tiene que ver con poder sentir el amor de Dios a través del cuidado de las personas. La lucha también se detuvo porque como familia podemos depender completamente de Dios para proporcionar de cualquier manera. También encontré lo siguiente que me ayudó a ver cómo recibir ayuda es un acto de servicio:

Dios es glorificado por tu acto de recibir.

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Las manos son capaz de dar y recibir.

En Marcos 12:31 leemos, "ama a tu prójimo como a ti mismo". A veces eres el dador de amor y servicio y, a veces, eres el "vecino" que recibe el acto de servicio. Dios nos creó para amarlo y amarnos unos a otros. Una de las expresiones de amor es el servicio. Se nos ordena amar a nuestro prójimo, y eso sucede cuando estamos en comunidad unos con otros, aceptando amablemente ayuda y ofreciendo ayuda para que podamos ser las manos y los pies de Jesús.

"Hay muchas personas que pueden hacer grandes cosas, pero hay muy pocas personas que harán las cosas pequeñas." - Madre Teresa

En permitir que otros te sirvan recuerda que estás permitiendo que reciban una bendición en poder servirte a ti. Así todos ganan!

Como creyentes, sabemos que "la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve." -Hebreos 11:1 (NVI).

El acto de recibir da vida a nuestra fe, ya que hace concreto el amor que Dios ha puesto en los demás por nosotros. Te permite ver el amor de Dios a través de lo que se te proporciona. El amor de Dios puede mostrarse a través de una buena taza de café, un texto justo cuando lo necesites, ¡un par de calcetines nuevos, un smoothie y tarjetas! ¡Tarjetas! ¡Recibimos tantas tarjetas maravillosas! Aunque Alston no pudo leerlas durante la mayor parte de su hospitalización, las he guardado todas. Cuando tenemos dias dificiles, sacamos esas tarjetas y nos recuerda del apoyo que teníamos y que seguimos teniendo.

También hubo una familia que nos trajo al hospital una bolsa que incluía frutas frescas, avena, galletas y lo más importante, ¡chocolate! Para mi fue difícil comer algo durante ese tiempo porque me sentía mal que mi esposo ni siquiera podía tomar agua, pero había varias amigas que me recordaron que cuidarme era super importante para poder tener fuerzas y estar al cuidado de mi familia. ¡Otras cosas que recibí que fueron muy útiles eran crema para las manos y mentas para el aliento! ¡Acepta siempre las mentas!

Mientras estábamos en el hospital, nuestros hijos Anderson (7) y Olivia (4) estaban en casa con familia y amigos. Honestamente, no sé lo que hubiéramos hecho sin la ayuda de nuestra familia y amigos. Anderson, Olivia, Alston y yo no habíamos pasado mucho tiempo separados, quizás al máximo uno o dos días, y también recientemente habíamos regresado de unas mini-vacaciones en a Tulsa. ¡Ahora, de repente, nuestra familia estaba separada! Recuerdo haber orado a Dios que me clonara milagrosamente para poder estar con los niños y mi esposo a la misma vez. Bueno, eso no sucedió, pero Dios puso a gente en nuestras vidas que pudieron estar en nuestro lugar durante ese tiempo y les dieron a nuestros hijos consuelo y amor. Varias veces en las tardes, Anderson y Olivia fueron llevados al hospital para visitarme.  Me traían cena y pudimos pasar unos momentos juntos que fueron tan especial y nos dio mucho consuelo a todos.

Seguimos recibiendo muchas bendiciones durante la hospitalización de mi esposo. Estos son algunos ejemplos de lo que recibimos para darles ideas sobre lo que se puede hacer para alguien que se encuentra en una situación similar:

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  • Dispensas de comida-Muchas veces recibimos regalos inesperados de comida que incluían cosas favoritas de los niños.

  • Toallas de papel, papel higiénico, jabón para la ropa-¡El papel higiénico nos ha rendido!

  • Cooked/Prepared Meals-These were such a blessing because hospital food tends to get blah real fast!  

  • Comidas Preparadas-¡Fueron de gran bendición porque la comida del hospital empieza a fastidiar muy rápido!

  • Tarjetas de gasolina / tarjetas de regalo / dinero en efectivo-Por alguna razón (a lo mejor es mi forma de ser, pero lo analizaré después), cuando se me ofrece dinero en efectivo me resulta difícil aceptarlo, pero ese tipo de regalo ayuda mucho, especialmente cuando tiene uno que manejar todos los días ida y vuelta al hospital y comer comidas fuera de la casa.

  • Entretenimiento para niños-Fue de gran bendición cuando una familia llevó a nuestros hijos a Branson, MO, mientras mi esposo pasaba por su primera cirugía. Anderson y Olivia habían pasado por muchas cosas difíciles y fue bonito verlos divertirse y ser niños sin preocupaciones.

A veces es difícil pedir ayuda porque no queremos molestar a la gente.
A veces es difícil aceptar ayuda porque no queremos sentirnos débiles.
A veces todo es difícil ... pero ... lo que he visto claramente durante estos tiempos difíciles es que Dios definitivamente puede ser glorificado a través del acto de recibir.  

No tienes que estar en una situación de emergencia para glorificar a Dios a través del acto de recibir. Recibe esa taza de café que te ofrece tu compañero de trabajo.  Deja que alguien te invite y pague por tu almuerzo.

Te aconsejo que seas lo suficientemente humilde como para dejar tu orgullo y recibe la ayuda que alguien ve que necesitas. No solo vas a poder ver el amor de Dios por ti a través de los demás, sino que puedes glorificar a Dios a través del acto de recibir.